08/04/2008

Me siento a repostar en mi sillón de los recreos, y me vuelvo para atrás: no hay sitio en la azotea.

Los soldados se han vuelto buenos. Ahora disparan hacia el cielo, y uno a uno los pájaros van cayendo

(¿Con quién volaré entonces?)

¡Qué estímulo más pretencioso el querer abrir la vida, sin entender, siquiera, qué es la vida!

Soy una marioneta de risas inequívocas. Mis cuerdas, estoy segura, están hechas nudos.

 

Y no me encuentro.

 

Pretendo que mis dedos se alarguen tanto que pueda tocar el cielo con una mano y, con la otra, la tierra, y no caerme nunca, sostenerme en el equilibrio de la naturaleza.

Y que la rutina me envuelva en papel de regalo, y me mande a la luna, o más lejos, todo lo que ella quiera. Que se me olvide hasta mi nombre, que me vuelva negra, que me entierren en alguna maceta sin tierra, que me rieguen con sonetos, que brille por sí misma mi ausencia.

tonight on 15.4.08 12:25, comment

El desasosiego

Hace mucho tiempo que no escribo. Han pasado meses sin que viva, y voy perdurando, entre la oficina y la fisiología, en una parálisis íntima de pensar y sentir. Esto, infelizmente, no descansa: en la putrefacción hay fermentación.
Hace mucho tiempo que no sólo no escribo, sino que ni siquiera existo. Creo que apenas sueño. Las calles son calles para mí. Hago el trabajo de la oficina con conciencia sólo para él, pero no puedo decir exactamente que sin distraerme: por detrás estoy, en vez de meditando, durmiendo, aunque sigo siendo siempre distinto por detrás del trabajo.
Hace mucho tiempo que no existo. Estoy tranquilísimo. Nadie me diferencia de quien soy. Me sentí ahora respirar como si hubiera practicado una cosa nueva o atrasada. Empiezo a tener conciencia de tener conciencia. Tal vez mañana despierte para mí mismo, y reanude el curso de mi existencia propia. No sé si, con eso, seré más o menos feliz. No sé nada. Levanto la cabeza de paseante y veo que, sobre la cuesta del Castillo, el ocaso opuesto arde en decenas de ventanas, con un reverbero inmenso de fuego frío. Alrededor de esos ojos de llama dura toda la cuesta tiene la suavidad del fin del día. Puedo al menos sentirme triste, y tener la conciencia de que, con esta mi tristeza, se cruzó ahora -visto con el oído- el ruido repentino del tranvía que pasa, la voz casual de los conversadores jóvenes, el susurro olvidado de la ciudad viva.
Hace mucho tiempo que no soy yo.

F. Pessoa, Libro del desasosiego.

2 Comments tonight on 25.3.08 11:59, comment

POEMA 14... JUEGAS TODOS LOS DÍAS...

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo
entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces,
cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña
                                                                    por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos
                                                           en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

1 Comment tonight on 19.2.08 12:28, comment

sigo...

Rayada… Rozando un triángulo equilátero.

Esta frase ya salió hace tiempo y hoy vuelvo a ella, como si de Ella se tratase.

¿Qué hacer?

¿Qué decir?

Ya no soy la misma, ya no eres la misma… Y ni siquiera sé si mantienes tu esencia, ni siquiera sé dónde está la mía.

Vuelvo a perderme, y a vivir en un triángulo, aunque sea por unas horas, pero al menos me siento cómoda. Cómoda pero triste…

"yo soy del tamaño de lo que veo y no del tamaño de mi estatura"

1 Comment tonight on 4.2.08 21:33, comment

 

A dos días de un nuevo año... A dos días de envejecer más rápido..

No pienso hacer balance.. Ni siquiera me voy a pesar para comprobar si he engordado, he bajado... Ni siquiera me propongo ser más feliz, sonreír más, llorar menos... (vivir más)

Todos esos propósitos que hacen que el día de año nuevo tenga sentido para muchos... Para otros es solo un día más de su apretada agenda...

Feliz año, dicho sea de paso

 

 

1 Comment rossita on 30.12.07 01:23, comment

 

There are places I'll remember all my life
Though some have changed
Some forever not for better
Some have gone and some remain
All these places have their moments
With lovers and friends I still can recall
Some are dead and some are living
In my life I've loved them all
But of all these friends and lovers
There is no one compares with you
And these memories lose their meaning
When I think of love as something new
Though I know I'll never lose affection
For people and things that went before
I know I'll often stop and think about them
In my life I love you more
Though I know I'll never lose affection
For people and things that went before
I know I'll often stop and think about them
In my life I love you more
In my life I love you more.

 

2 Comments rossita on 12.11.07 13:42, comment

Azul

Azul.

Me siento azul.

Azul como el color del aire, el olor del mar, el frío eterno de las voces que viven en el más allá.

Limpia.

Me siento limpia. La arena purifica hasta el último escondite de mi cuerpo.

(Los puentes que transportan sueños nos invitan a caminar sobre las aguas)

El horizonte lineal, de un azul infinito… Millas que mis ojos no alcanzan a tocar, millas que seducen la idea de volar.

Gaviotas en el mar, gaviotas que pasan, que van, que vuelan, que están.

Los pulmones se me encharcan de un azul imperioso, de una ilusión empedernida y estallo en mil colores. El corazón se me encoge con cada golpe del agua.

Pessoa. Mi abuelo y yo.

El oeste, con mis dedos toco el oeste. El sol, esta vez, corre a esconderse.

Azul.

Me siento azul.

 

 

1 Comment rossita on 15.10.07 13:12, comment