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"Hojas de hierba", Walt Whitman
De la terrible duda de las apariencias;
de la incertidumbre, después de todo, de que quizás nos engañemos;
que quizá confianza y esperanza sean solo especulaciones, después de todo;
que quizá la identidad más allá de la tumba sea solo una bella fábula;
quizá las cosas que percibo, los animales, plantas, hombres, cerros,
aguas relucientes y fluyentes,
los cielos del día y noche, los colores, densidades, formas,
quizá sean (tan indudables como son) solo apariciones,
y lo que es algo real todavía esté por conocer
(¡cuántas veces se disparan fuera de ellos mismos como para confundirme y burlarse de mí!,
¡cuántas veces creo que tampoco sé, ni sabe nadie, nada de ellos!),
quizá pareciéndome lo que son (como sin duda no hacen sino parecer),
como mi presente punto de vista,
y podrían resultar (como desde luego podrían) nada de lo que parecen,
o nada de ningún modo, desde puntos de vista enteramente cambiados.
Para mí esas cosas y sus semejantes tienen curiosa respuesta en quienes me aman,
mis queridos amigos,
cuando la persona a quien amo viaja conmigo o se sienta largo rato dándome la mano;
cuando el aire sutil, el impalpable, el sentido que no contienen las palabras y la razón,
nos rodean y nos invaden:
entonces estoy cargado de sabiduría no dicha e indecible; estoy callado, no requiero nada más,
no puedo contestar a la pregunta de las apariencias o de la identidad más allá de la tumba,
sino que cambio o me siento con indiferencia, estoy satisfecho:
quien me estrecha la mano me ha satisfecho por completo.
India
Cierro los ojos y sí, indudablemente, acontecen lágrimas, una tras otra, queriendo ellas olvidar... ¡Qué ilusas! Nadie les explicó que los recuerdos son más fuertes que ellas, que el olvido es un camino demasiado transitado, que no hay sitio para ellas...
Hoy me da igual lo que piensen los demás
Hoy para ti escribí otra canción
Solo te pido por favor cree en mí.
Hoy tu calor no andará por mi colchón
Hoy mi dolor acunando por tu voz se dormirá
Sanará cuando vuelvas a por mí.
Te esperaré buscaré en tu sonrisa una ilusión, buscaré la manera de tener un momento entre tus brazos, el mejor de tus abrazos, ese día en que tú vuelvas para no marchar jamás.
Twisted Sister

(foto en la plaza de toros de Cáceres, en el concierto benéfico por Malawi)
Ha pasado un tiempo desde entonces, seis meses para ser exactos, y la sensación de ser afortunada en esta vida no se me va de la mente, a pesar de todas esas rayadas que tengo, a pesar de todo lo malo que podría llegar a sucederme... a pesar de todo eso me siento afortunada. Afortunada por tener una canción -you are my sister and I love you-, por tener, ahora sí, una cajita donde guardar nuestra historia. Y que pasen veinte años, y juntas recordar, que nunca viene mal. Las conchas, el agua, la arena... y la oveja, algo más que una señal.
Saber que estés donde estés me esperarás, y te quedarás quieta escuchándome, y reirás conmigo, y llorarás conmigo - puedes olvidar con quien has reído pero nunca olvidarás con quien has llorado-. Notar que estamos hechas del mismo polvo, mirarte y no conseguir disimular sentirme orgullosa por conocerte, y sonrío tímidamente. La vida me parece absolutamente increíble: cuando crees que las cosas ya no guardan ningún sentido, de repente, miras a un lado y te ves reflejada en otra persona, y ambas os miráis y comprendéis que habéis nacido para encontraros, para entenderos.
Una amiga, una hermana: mi alma gemela.
la vida de Noa
Acabo de terminar de ver "La vida de Noa", recomendada por una gran amiga, no únicamente amiga, y tenía razón, sabía que me gustaría. Creo que necesitaba algo así, necesitaba sentir que lo que realmente deseamos en la vida es aquello por lo que tenemos que luchar, y creer en ello, y creer en historias como éstas. Y acabar llorando frente a la pantalla, recordando viejas historias, o recordando, simplemente. E incluso soñar que nuestra vida fuera así, con distintos nombres, con distintos lugares, pero el mismo amor el uno hacia el otro, el deseo de compartir tu vida junto a esa persona. El deseo... de sentirse amado, quizás.
Hay momentos en la vida en los que uno hace lo que quiere, lo que más desea, y olvidar lo que debería hacer.
Elegir el camino fácil es demasiado simple, demasiado poco arriesgado.
Elegir el camino difícil... es seguir tu camino, tu propio camino.
Y el amor murió con ellos, y ambos, juntos, concluyeron su historia, y ambos, juntos, por fin se unieron.
"Porque un hombre solo, una mujer, así tomados de uno en uno son como polvo, no son nada".
Quizás uno de estos días me sorprenda viendo mi cara en la pantalla... contando una de esas historias que tanto deseo alcanzar.
me encanta esta canción
Volver a hablar con los que un día partieron.
Beber de los recuerdos.
Sentir que el mundo, por un momento, se arrodilla ante ti, ante un verso tuyo, ante un susurro, ante una lágrima...
Y notar que el tiempo sigue su curso, y sentir que el aire huele a Descargamaría, y extrañar aquello, y llorar por ello.
Y no tener viejos amigos, tenerlos siempre cercanos a ti. Seguir creyendo en la vida y en vosotros, en los que siempre creísteis en mí.
Acariciar tu pelo, imaginar, por un segundo, que mi vida fuese así, que tuvieses valor de decirme "te quiero". Que simplemente sea feliz.
Y dar gracias por lo que tengo porque es más de lo que merezco.
La verdad
La verdad es que no sé si en esta historia se ha escrito un final. Y si he de escribirla yo... que el cielo espere sentado.
¿Acaso importa quién soy yo? La verdad es que te siento. La verdad es que desearía olvidarte. La verdad es que no puedo.