Archives

sencillamente, él

rossita Permalink 1.2.07 23:19, Comment

paréntesis

(Porque cualquier momento puede ser el momento...)

(Porque hay sonrisas que marcan el compás del alma)

(Que te quedes y no te vayas. Que te vayas y no vuelvas)

(Porque te recuerdo...)

rossita Permalink 4.2.07 23:39, Comment

Folie a diu

Volvió a caminar, o más bien a andar sin proponérselo, hacia su casa. La lista de cosas por hacer llevaba tanto tiempo arrinconada que algunos preceptos incluso habían quedado obsoletos. Hacía tanto que no la repasaba que quizá hubiera logrado cumplir alguna de las acciones que un día se propuso hacer.
Repasó mentalmente y le supuso un esfuerzo enorme remontarse a la noche en la que inventó el listado que hoy parece tan antiguo. En su día se le presentó como una idea genial, una brillantez exquisita de personas capaces de razonar a horas intempestuosas.
El mecanismo era tan simple como lograr dar por zanjados asuntos que ella considerara imprescindibles, antes de que dejara de tener noches como aquéllas, antes de que su cuerpo desapareciera y no quedara nada más de ella...entonces nació la primera propuesta absoluta: “hacer algo por lo que la gente me recuerde”.
En su momento sonrió, pensó que eso y decir “crear algo que me convierta en inmortal” sonaban tan parecido que decididamente se quedaría con la segunda opción del caleidoscopio frasal. “Crear algo que me convierta en inmortal” nació sin más pretensiones como aquellas paridas en una noche, mientras permanecía en la cama con un cuaderno manido del uso sobre sus piernas y la lámpara de la mesilla encendida. La luz amarillenta de una lámpara alumbró lo que hoy se había convertido en una de las pocas guías y faros morales que le sustentaban o le creían sustentar como persona.

 

Y de repente, la luz del rayo y la de la lámpara se conjuraron en una imagen pasada.
Sabía dónde había visto aquella frase antes. El talento inesperado del que no busca, es la fuente de inspiración del que buscó apareció escrito en una de las vigas que crecen como setas a lo largo de la biblioteca de su ciudad. Pero hacía mucho de aquello. Cuánto podría ser...dos, tres años. Demasiado para concretar si podía ser la misma letra. Pero lo que sí recordaba era la sensación de extrañeza que le produjo en aquel momento.
Y que todo eso volviera ahora a su cabeza, después del “accidente” que había sufrido la pasada noche no hacía sino acrecentar la sensación de ignorancia sobre su mente. Le rodeaba el sentimiento de que algo ajeno a ella y a todo lo demás se estaba urdiendo a la vez y en el mismo lugar pero con un nivel poético diferente. Como si aquella frase hubiera creado un mundo en el que alguien, un chico que sonríe con la menor dificultad existente, fuera el alma máter de un territorio en el que la poesía dejaba de llamarse poesía para comenzar a nombrarse alimento. Alimento de ser y alimento de pensar. Alimento de la nada porque apenas quedaría lugar para lo físico. Alimento, cómo no, para el alma.

 

rossita Permalink 8.2.07 22:22, Comment